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lunes, 23 de junio de 2014

LAS MEJORES ESCENAS IMPROVISADAS II

Tal y como contamos en el anterior artículo, la improvisación en el cine ha supuesto un punto clave en muchas películas. Estos cambios de guión han estado latentes en muchas películas, de modo que proseguimos con la lista.

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La naranja mecánica

La naranja mecánica

Después de que se rodara varias veces una de las escenas más violentas de la película, Stanley Kubrick no acababa de estar convencido. Por ese motivo le pidió a Malcolm MacDowell que improvisara... y así hizo; se puso a cantar I'm singing in the rain mientras golpeaba a sus víctimas y para sorpresa de todos. Al director le encantó la idea y rápidamente compró los derechos para poder usarla en su película.


El resplandor

Jack Nicholson añade una frase cuando coge un hacha para abrir las puertas. "Aquí está Johnny" no está en el libro ni en el guión confeccionado para la película, sino que forma parte de una broma del propio actor que alude a un programa de televisión estadounidense.


En busca del arca perdida

Harrison Ford agotó toda su fortaleza física mientras grababa esta película y tal fue su debilidad cuando llegó a la última etapa del rodaje, que el actor logró convencer al mismísimo Spielberg para cambiar el final. En principio estaba previsto acabar con un látigo, una escena que implicaría un rodaje de 3 días, no obstante todo terminó con una pistola.


El indomable Will Hunting

En un determinado momento de la película, Robin Willians y Matt Damon charlan sobre los defectos que más aprecian en la pareja. Hablar de un tema concreto o de otro no afectaba al desarrollo de la película, simplemente se quería destacar la complicidad entre los dos personajes. Así que el primero le cuenta una historia sobre las flatulencias de su mujer, algo espontáneo, de modo que la risa de Damon es totalmente natural.


Las dos torres

En la segunda entrega de "El Señor de los anillos", Viggo Mortensen decide dar una patada a un casco que llevan sus amigos hobbits quemados y grita para mostrar su rabia. ¿Se trata de un grito de lástima? No, más bien es un alarido de dolor porque se acababa de partir los dedos del pie.


El silencio de los corderos

Anthony Hopkins añade un "hssss" cuando le cuenta a Jodie Foster cómo se comió un hígado humano. Esto surgió en los ensayos y a la propia Foster le dio miedo, de modo que el director pensó que esto tendría aún más impacto en el público y optó por añadirlo.

¿Conoces alguna historia similar en el que la improvisación o los cambios de guión hayan tenido un papel destacado en las escenas o películas? Te invitamos a compartirlo con nosotros, porque seguro que hay muchas más. Las curiosidades del cine nunca tienen fin.
 
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